

La Calzada de Los Arcos se convirtió en punto de reunión para miles de queretanos que celebraron el 300 aniversario del Acueducto de Querétaro.
De acuerdo con la leyenda, el Marqués de la Villa del Villar del Águila, Juan Antonio de Urrutia y Arana, se enamoró de una monja capuchina que llegó a la ciudad; sin embargo, sus votos religiosos impidieron una relación. Ante la falta de agua en el convento, el marqués decidió obsequiar un acueducto a la ciudad para apoyar a su amada y a la población.
Datos históricos señalaron que la construcción inició en 1726, con el objetivo de abastecer de agua desde La Cañada hasta el convento de la Santa Cruz, lo que permitió el desarrollo de la entonces ciudad de Querétaro.
Desde temprana hora de ese sábado, las familias comenzaron a congregarse para tomar fotografías, principalmente desde el mirador y en el último arco ubicado sobre Zaragoza.
En el lugar se instalaron cuatro escenarios con música folclórica, rock, compositores queretanos y DJ, además de una amplia oferta gastronómica con productos como papas preparadas, dorilocos, esquites, elotes, paletas, carne asada y pan dulce.
También se encontraban a la venta playeras conmemorativas del monumento, así como con frases alusivas a Querétaro.
El momento más esperado llegó a las 22:00 horas, con un espectáculo de drones que recreó la silueta de Los Arcos y otros símbolos representativos de Querétaro, como el Templo de la Santa Cruz, el Gallo de las fiestas y la bandera nacional.
El show estuvo acompañado de pirotecnia, lo que generó entusiasmo entre asistentes de todas las edades.