

Este sábado, Estados Unidos vivió la mayor movilización social de su historia reciente. Bajo el lema «No Kings» (No Reyes), una coalición de más de 400 organizaciones civiles, sindicatos y grupos de derechos humanos logró convocar a cerca de ocho millones de personas en más de tres mil 300 concentraciones que abarcaron los 50 estados del país, desde las grandes metrópolis hasta comunidades remotas en Alaska.
Esta tercera edición del movimiento supera con creces las movilizaciones de junio y octubre de 2025, consolidándose como el principal bloque de oposición frente al segundo mandato de Donald Trump.
El descontento popular se centró en tres pilares críticos que han desplomado la aprobación presidencial al 41%, según sondeos recientes de Fox News:
Conflicto en Irán: Al cumplirse un mes de lo que los manifestantes califican como una «guerra ilegal», las consignas repudiaron el intervencionismo militar y el impacto económico (inflación y alza de combustibles) derivado del conflicto.
Crisis migratoria: El rechazo absoluto a los operativos del ICE y la Patrulla Fronteriza se agudizó tras la muerte de los ciudadanos estadounidenses Renee Good y Alex Pretti en Minnesota durante operativos federales realizados en enero.
Defensa de la democracia: Figuras públicas y ciudadanos denunciaron un «giro autoritario» y el uso de decretos ejecutivos para vulnerar los límites constitucionales.
Convertida en el corazón de la resistencia, las «Ciudades Gemelas», Mineápolis y Saint Paul, reunieron a 200 mil personas. El evento contó con la participación de Bernie Sanders, el gobernador Tim Walz y Bruce Springsteen, quien interpretó su nuevo tema «Las calles de Mineápolis» en honor a las víctimas de la violencia federal. Ver video relacionado.
Una marea humana de aproximadamente 350 mil personas paralizó Broadway y Times Square, en la ciudad de Nueva York. El actor Robert De Niro lanzó un duro mensaje calificando al gobierno como una «amenaza existencial», acompañado por el reverendo Al Sharpton y la procuradora Letitia James.
En Washington D.C., miles marcharon hacia el Monumento a Lincoln, evocando las históricas luchas por los derechos civiles, mientras un grupo se manifestó directamente frente a la residencia del asesor presidencial encargado de las políticas migratorias.
El movimiento «No Kings» trascendió fronteras con manifestaciones de solidaridad en ciudades europeas como Lisboa, Oporto, Madrid, Ámsterdam y Roma. En la capital italiana, cerca de 300 mil personas (según organizadores) marcharon no solo contra las políticas de la Casa Blanca, sino también en protesta contra el gobierno de Giorgia Meloni.
A pesar de la magnitud de la jornada, los organizadores advirtieron que este no es el cierre de la protesta. El senador Bernie Sanders declaró que este 28 de marzo marca el inicio de una lucha continua por la «libertad y la justicia». El movimiento ya ha anunciado foros y talleres de capacitación en todo el país para coordinar los próximos pasos de la resistencia civil de cara a las elecciones de mitad de mandato en noviembre.